El ya famoso HV
El Huso Horario y el Ahorro de Energía.
El ya famoso “Horario de Verano” (HV), instituido en México desde 1996, según la CONAE (Comisión Nacional para el Ahorro de Energía) ha significado un ahorro considerable de energéticos. No es de extrañar que un organismo que es juez y parte concluya a su favor. La demanda de energía eléctrica, la parte del paquete energético que se supone mayormente influenciada, favorablemente, por el HV, ha estado en crecimiento a razón de 3.5 por ciento anual en promedio desde entonces, según las empresas Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Compañía de Luz y Fuerza del Centro (LyF), las principales proveedoras de energía eléctrica del país. En el mismo lapso, el crecimiento de la población y el crecimiento del PIB han sido menores, este ha aumentado un 2.9 por ciento anual, en promedio, en el mismo lapso. ¿Dónde está el ahorro?
Este año, el HV entró en vigor el primer domingo de abril, y siguió vigente hasta el último domingo de octubre. Y yo me pregunto, ¿por qué es tan impopular el HV si se supone que de él el país obtiene el gran beneficio de ahorrar más de 11 mil millones de Kwh (según la CONAE)?
Para entender qué significa adelantar el reloj una hora, voy a explicar primero algunos conceptos de geografía física y algunas convenciones respecto de los horarios.
Los Husos Horarios.
Se ha establecido la convención de 24 horas para cada día con la hora doce a mediodía y la 12 o la hora 24 a media noche. Así, cerca y durante el equinoccio los días tienen 12 horas de luz y doce de oscuridad en todo el mundo, lo mismo en Alaska, que en Belice, que en Chile. Los husos horarios son áreas imaginarias que cruzan la Tierra, de polo a polo, partiéndola en 24 gajos iguales, es decir, cada huso horario significa una hora más o una menos, respecto de otro huso vecino. Las líneas que delimitan los husos horarios son, como los meridianos, líneas que están separadas entre si en el Ecuador por quince grados y que se unen en los polos. Esto implica que tenemos 24 divisiones de 15º de longitud cada una, iniciando con el centro del huso horario de referencia en el Meridiano de Greenwich, en Inglaterra. Pero como las definiciones de día y noche, el amanecer y las horas, se establecieron antes de establecerse los husos horarios, en todas partes la convención es que el medio día es a las doce, que en la carátula de un reloj señala arriba; o sea que usamos de referencia el meridiano que corresponde a nuestra ubicación sobre la superficie de la Tierra, no el meridiano de Greenwich. Y si ponemos atención al sol y fijamos la hora con él, diríamos que amanece a las seis de la mañana y el sol se pone a las seis de la tarde. De esas convenciones es que vienen las siglas “a.m.” y “p.m.” que significan antes meridiano y post meridiano, o sea, a.m. es en la mañana antes de que el sol llegue al meridiano donde nosotros estamos y p.m. después de que el sol pase por nuestro meridiano. Usar un mismo horario simplifica las comunicaciones y los negocios para las personas que viven relativamente cerca unas de otras, organizarse para el trabajo, entregar o recibir mercancía, para hacer llamadas telefónicas “en horas de oficina”, para coincidir en un sitio a una hora prefijada y no “perder el tiempo esperando”, etc.
México en un mapa.
Los puntos con las coordenadas extremas de la República Mexicana son, más o menos, los siguientes:
En el extremo noroeste del país se encuentra Ensenada, con 31º de latitud norte y 117º de longitud oeste,
En el extremo oriental, está Isla Mujeres, con 21º de latitud norte y 86º de longitud oeste,
En el extremo sur tenemos la costa de Oaxaca, donde Puerto Ángel tiene las coordenadas 16º de latitud norte y 97º de longitud oeste.
El centro geográfico de México está en Zacatecas, aproximadamente entre Fresnillo y la capital del estado, es decir, a 23º de latitud norte y 102º de longitud oeste.
Así que México ocupa un área dentro de un rectángulo que mide poco más de 3400 Km de Este a Oeste y poco más de 1600 Km de Norte a Sur. Visto en un mapa con el norte arriba México es mucho más ancho que alto. Para un país con una extensión como la de México, de 86º oeste a 117º oeste tenemos 31º de diferencia en longitud, desde Isla Mujeres, con la población más oriental del país, hasta Ensenada, la más occidental. (Para los puristas: admito que he ignorado las islas mexicanas del Pacífico, casi todas desiertas)
La línea del Trópico de Cáncer divide al país en dos partes casi iguales, siendo la norteña algo mayor. Esta línea imaginaria señala la ubicación más norteña donde el sol llega, al mediodía, justo a la vertical, es decir el cenit, al mediodía en el verano. Más al norte esto nunca ocurre, el sol nunca llega a la vertical. En invierno, el sol está en la vertical sobre el Trópico de Capricornio, lo que significa, para los que vivimos en el hemisferio norte, que el sol nunca llega a la vertical en invierno, a mediodía el Sol apunta al sur. Su inclinación a mediodía nos da una idea de nuestra latitud, o que tan lejos del Ecuador estamos.
Tomando en cuenta la posición del Sol, cerca del equinoccio, cuando en Isla Mujeres amanece, en Ensenada falta un poco más de dos horas para que amanezca. No sería aconsejable que Isla Mujeres y Ensenada tuvieran el mismo huso horario. De hecho, están tan separadas que pueden estar en dos husos horarios diferentes incluso separadas por un huso horario intermedio. Este es un arreglo bastante cómodo y se podría usar con facilidad, lo que hay que organizar es la definición administrativa que corresponde a cada huso horario. Podríamos, ya establecido que tres husos horarios es una buena alternativa, usar una hora para el oriente del país, donde Isla Mujeres, en Quintana Roo, una hora para el Centro del país, donde está Zacatecas, y una hora para el occidente del país, donde Ensenada, Baja California. A las zonas horarias correspondientes a cada huso les podríamos llamar zona del Caribe, Zona Centro y Zona del Pacífico. Una convención parecida se usó por algún tiempo y se usa ahora.
Falta definir qué meridiano le conviene a cada división. Se suelen usar múltiplos de 15º, el meridiano 90º oeste es el huso horario más oriental conveniente a México, el meridiano 105º W para el huso horario central y el meridiano 120º W para el del Pacífico. Zacatecas está en el meridiano 102º W, así que el meridiano 105º W sería bastante apropiado para el centro del país. El uso de un meridiano u otro tiene importancia administrativa y comercial; compartir la hora con otros estados facilita las transacciones comerciales y las comunicaciones. [Los husos horarios se podrían recorrer unos grados hacia el oriente y hacerlos coincidir con meridianos que pasan dentro del territorio nacional. Por ejemplo, 85º oeste, para la zona del Caribe, 100º oeste para el centro del país y 115º oeste para la zona del Pacífico. Esto tendría el inconveniente de que México usaría horarios no compartidos con otros países.]
¿Cuáles estados del país estarían en la zona del huso horario oriental, cuáles en el centro y cuáles en el occidente? Dependiendo de qué meridiano se elija para cada división será mayor o menor el número de estados vecinos que preferirían usar un huso horario determinado. Pero dado el centralismo histórico de nuestro país, es casi seguro que en la mayoría de los estados preferirían tener la misma hora que en la ciudad de México, excepto los lugares muy alejados en los extremos oriental y occidental.
También se puede hacer un arreglo en base a sólo dos husos horarios, dado que la anchura del país sólo excede por un grado el ancho de dos husos horarios. En ese caso, uno de los extremos tendría la misma hora que el centro del país y el otro extremo usaría un horario con una hora de adelanto o de atraso, sea que la zona fuera del centro estuviera hacia el oriente o el poniente. En este caso, el meridiano de 90º oeste podría ser el centro del huso horario para el oriente y el centro del país, mientras que el meridiano 105º oeste podría ser el centro del huso horario para el occidente del país. [Este arreglo es muy apropiado, en términos de conveniencia comercial, por lo que se ha usó durante mucho tiempo, con el meridiano 90º W como el meridiano centro del huso horario para el centro del país, y que es la base del actual sistema con dos horarios.] Queda por resolver cuáles estados usarían uno y cuáles el otro.
¿Cuál es la situación actual? El llamado “horario de verano” implica adelantar el reloj una hora, es decir, usamos un horario correspondiente a un huso horario más hacia el oriente, o sea, 15º más cerca de Inglaterra. Esto se hace, supuestamente, en aras “de ahorrar energía eléctrica”, según la versión oficial. ¿Pero un huso horario más al oriente que cuál, del meridiano 105º W, o del meridiano 90º W?
La Duración Del Día.
En nuestro país, en especial en la zona al sur del Trópico de Cáncer, la diferencia en la duración del día y la noche no es muy grande, pues estamos más cerca del Ecuador que del Polo Norte. Esto es verdad no solo en México sino para todos los territorios entre los trópicos, lo que se llama la zona tropical o tórrida. El día más corto del año, el 22 de diciembre, tenemos más de nueve horas de luz en todo el territorio nacional. Para referencia usaré datos del día 9 de enero, cerca del solsticio de invierno, día en que anoté los datos. En esa fecha se usaba el horario “normal”, también llamado “del centro” y que, según entiendo, usa el meridiano 90º W como referencia para el centro y oriente del país. (Pero no importa exactamente cuál sea pues de lo que se trata es de saber cuánto tiempo de luz y cuánto de noche) Según datos de especialistas, el día 9 de enero empezó a las 6:44’ y terminó a las 16:53’ para Mexicali, Baja California; para Chetumal, Quintana Roo, empezó a las 6:28’ y terminó a las 17:33’. Estas dos ciudades importantes, capitales de estado, cerca de los extremos del país, tienen más de diez horas de luz (diez horas con nueve minutos una y once horas con cinco minutos, la otra), el susodicho nueve de enero, en pleno invierno. Es decir, la diferencia en la duración del día entre el equinoccio de primavera y el solsticio de invierno es pequeña, pero es casi una hora más para la ciudad más sureña.
En otras latitudes, conforme nos alejamos del ecuador, la diferencia entre la duración del día en invierno y en verano se acentúa.
Para la ciudad de Washington, D.C., en los EEUU, las horas de salida y puesta del sol, el 9 de enero, son 7:27’ y 17:04’, hora del “tiempo del este” le dicen allá, o sea, menos de diez horas de luz de día (9 horas 37 minutos). Para la ciudad de Nueva York, amaneció a las 7:19’, y se el sol se puso a las 16:47’. Poniendo atención a esos datos, significa que amanece en Chetumal a las seis y media, en Mexicali a cuarto para las siete; y en Washington y Nueva York cerca de las siete y media. Más al norte tenemos Ottawa, Canadá, donde amaneció a las 7:41’ hora local, y el sol se puso a las 16:39’. ¿Y Québec, más al norte y más al este? 7:29’ el amanecer y 16:17’ el atardecer. Por cierto, si usted revisa un mapamundi o un globo terráqueo podrá localizar a la ciudad de México al oeste de Londres, más o menos en el mismo huso horario que Chicago, muy lejos de Washington y Nueva York. De hecho, recorriendo el globo desde Londres hacia México, primero encuentra a Nueva York, luego a Washington, luego más al oeste, a Chicago, y luego, un poco más aún a México. ¿Sabe usted qué huso horario usan en Chicago?
La diferencia faltante a las doce horas es lo mismo que aumenta el día en el verano, siendo máxima su duración en el solsticio de verano.
Tomando los datos del nueve de enero arriba anotados, podemos calcular la duración del día seis meses después, y ya que en los equinoccios el día dura lo mismo que la noche, tenemos las siguientes horas de luz:
Ciudad 9 /Enero Equinoccio 10 /Julio
Chetumal, Q. Roo 11:05’ 12:00’ 12:55’
Mexicali, B.C. 10:09’ 12:00’ 13:51’
Washington, D.C. 9:37’ 12:00’ 14:23’
Nueva York, N.Y. 9:28’ 12:00’ 14:32’
Québec, Canadá 8:48’ 12:00’ 15:12’
Es por esto que fue en los países ubicados más allá de los trópicos donde han inventado el horario de verano. Ya que la duración del día sí aumenta significativamente conforme avanza el año, desde mediados de la primavera, durante el verano y la primera mitad del otoño conviene adelantar el reloj para aprovechar más la luz del día. Pero, ¿y en México?
“Que no le digan, que no le cuenten” … ubique usted su huso horario.
Revisemos el asunto del horario de verano desde una perspectiva más localista para los que vivimos en la zona centro del país. Si observamos las sombras nos daremos cuenta que la sombra más corta cerca del mediodía, cuando el Sol está más alto, se forma cuando los relojes con horario de verano marcan pasadas la una o incluso las dos de la tarde, según la ciudad donde estemos, es decir, usamos un huso horario más al oriente que el 90º W, que pasa por la península de Yucatán. El siguiente huso horario es el que corresponde al meridiano 75º W. (Este meridiano pasa por el mar Caribe y, más al norte, por la zona de Nueva Inglaterra, donde están las ciudades de Nueva York y Washington. Y más al norte por la zona donde están Ottawa y Montreal.)
Otra forma de estimar la ubicación del huso horario que corresponde a la hora que usamos y que me parece más fácil es medir la sombra de un objeto de altura conocida a las nueve de la mañana (o las tres de la tarde) según el horario que estemos usando. En el caso en que el huso horario corresponda exactamente al meridiano que pasa por la ciudad donde vivimos, que sería el caso ideal, a las nueve de la mañana el sol estará a medio camino entre el horizonte y el cenit, por lo tanto, el sol estará a una altura de 45º y la sombra mediría lo mismo que el objeto. Si nuestro objeto mide un metro de altura, su sombra a las nueve de la mañana debe medir un metro de longitud en un piso plano horizontal. Ya que el sol sube 15º por hora, la sombra será más corta cada hora hasta llegar el sol al cenit, cuando la sombra tendría una longitud mínima, después la sombra pasará del otro lado del objeto y se alargará hasta el ocaso. Este es el principio del nomon y de los relojes de sol. A las tres de la tarde, supuestamente, el Sol estará otra vez a medio camino, o sea, 45º sobre el horizonte, en el lado poniente. Como la Tierra es redonda, la longitud de la sombra es un poco mayor que el objeto a las nueve de la mañana si estamos ubicados hacia el norte del Ecuador, lo cual es más notable si estamos a más de 15º al norte (o al sur) del ecuador y en vez de apuntar directamente al oeste apunta un poco hacia el norte. [Recordemos que el camino del sol es perpendicular al eje de rotación terrestre sólo durante los equinoccios. Cerca del polo norte, en pleno verano, el sol nunca se levanta lo suficiente para que la sombra sea muy corta.]
Si en nuestra observación la sombra es bastante más larga que el objeto de referencia significa que el sol todavía no llega a la mitad del camino y el huso horario que estamos usando está más al este que el que le corresponde a nuestro meridiano, si es bastante más corta, que está más al oeste que el meridiano de nuestra ciudad. Si el huso horario es el siguiente hacia el oriente, un objeto de un metro de altura proyectará una sombra de 1.22 m (aprox.) a las nueve de la mañana “horario de verano” y si el huso horario está recorrido dos lugares hacia Londres entonces la sombra medirá 1.36 m (aprox.) ¿Cuánto mide la sombra de un objeto de un metro de altura en su ciudad a “las nueve de la mañana horario de verano”?
Consecuencias reales del Horario de Verano.
¿Qué pasa entonces cuando usamos el “horario de verano” en el centro del país? Para la mayoría de las personas que tienen un empleo o que van a una escuela, puesto que se ponen de acuerdo en una hora de inicio de labores, y esa hora no se cambia, el cambio al horario de verano significa levantarse una hora más temprano, para iniciar labores a la hora convenida, las ocho en algunos lugares, las siete en otros … y eso implica, muchas veces, levantarse cuando aun es de noche … pues en lugar de amanecer a las seis de la mañana, amanece cerca de las ocho. No por mucho adelantar el reloj amanece más temprano, ¿verdad? Entonces, todos los que hacemos esto de adelantar el reloj una hora y vivimos cerca del centro del país, tenemos la necesidad de prender una luz eléctrica para ver lo que hacemos al vestirnos, al desayunar, etcétera. ¡Bonita forma de iniciar el ahorro de energía! Claro que, para ahorrar luz eléctrica, como aconseja la propaganda oficial, podríamos no prender una lámpara y abrir las cortinas, para que la luz de las estrellas junto con la de la iluminación pública de la ciudad nos ayude a encontrar la ropa, la puerta del baño, etcétera. Corremos el peligro de tomar prendas que no combinen bien. Cuando hay poca luz los ojos son poco sensibles al color. Claro que podemos clasificar nuestra ropa y ubicarla en el closet o el cajón por colores, así que no correríamos el peligro de ponernos un pantalón rojo con calcetines verdes (una combinación muy original, por cierto).
Claro que podríamos usar velas y ahorrar electricidad. La verdad yo no lo he hecho, ¿y usted? El resultado, según yo, es que no ahorramos electricidad casi ningún día del año como consecuencia directa de la aplicación del “horario de verano”. No en esta parte del país donde yo vivo. ¿Cómo le resulta a usted? De hecho, creo que gastamos más durante los primeros días del cambio en primavera, quizás todo el primer mes. Pero los recibos de luz no indican un cambio importante en el consumo. En los que yo he visto, los míos y los de amigos. Comparando los recibos de “horario normal” y los de “horario de verano”, el gasto es más o menos igual. Creo que el ahorro mayor ha resultado de cambios en patrones de consumo, por ejemplo, usar lámparas fluorescentes compactas, en vez de incandescentes comunes, usar menos el microondas, ver menos horas la televisión (lo cual no es una tendencia nacional, claro), hacer más labores al lado de la ventana con luz natural durante el día y no trabajar durante la noche, no dejar lámparas encendidas en habitaciones vacías, etcétera. ¿Ha visto usted cómo, desde que se ha iniciado esto del horario de verano, allá en 1996, las tiendas y los restaurantes están apagados en la noche, los escaparates de las tiendas oscuros como escenarios de teatro justo antes de iniciar la función? ¡Eso sí es un gran ahorro! ¡Jajá!
¿Usted, cómo definiría los husos horarios para su ciudad? ¿Y para toda la república mexicana? ¿Sabe qué estudios de geografía tienen nuestros diputados? ¿El diputado de su distrito? ¿Cree usted que nuestros diputados saben mucho más de geografía y ciencias naturales que usted o yo? Hay personas maledicientes que han llegado a declarar que los políticos que aprobaron el uso del nuevo “horario de verano” pensaron en hacerle un favor al país al sincronizar los horarios de las bolsas de valores de Nueva York y México. Yo creo que ni se dieron cuenta, tan montados estaban en su macho del ahorro de energía eléctrica … ¿o será al revés? ¿O será que los madrugaron, como con la ley federal de radio y televisión?
Si el ahorro de energía fuera el verdadero propósito del Horario de Verano, sería mejor empezar por definir cuáles serían las mejores formas de ahorrar energía, ¿no le parece? Ya luego veríamos si el usar un huso horario más oriental está entre las que más energía ahorra. Por poner un ejemplo. Propuesta de un ahorro de energía significativo: no dejar prendido el alumbrado público toda la noche en todas las calles. Apagar las luces en la casa nos ahorra energía, hacer lo mismo con el alumbrado público creo que sería provechoso. Y me dirán que eso no se debe hacer, que es bueno tener alumbrado público. Podríamos tener un alumbrado público inteligente, en vez de un alumbrado público que funciona iluminando calles que nadie transita. Y el costo de conversión de un sistema idiota a uno inteligente podría ser inferior o superior al ahorro, eso decidiría la cuestión. ¿Qué opina usted?
Posted: November 13th, 2006 under Energía.
Comentario de angel silva
Fecha 07/04/2008 at 11:24 am
Me fue de gran ayuda una explicacion cientifica con lenguaje facil de entender, me han sacado todas mis dudas y me han ayudado a dar respuesta y mis hijos de 5 y 12 años que me pedian una explicacion como esta y no lo que nos dicen las autoridades de “para ahorrar más energia. Gracias. Angel Silva Pérez.